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Tomando como base el sobrante talento que la juventud española posee, desconocido por una inmensa mayoría, la empresa cervecera San Miguel, decidió dar a toda la generación de millenials españoles el empujoncito que les faltaba para convertir en realidad los proyectos con los que soñaban.

La forma física de esa ayuda la podemos situar en el barrio madrileño de Malasaña, concretamente en la calle Loreto y Chicote 7, en un fresco y moderno local que se transforma y evoluciona con cada nuevo inquilino. Sin embargo, este concepto va más allá de ser un mero punto de encuentro físico, se trata más bien de una unión entre jóvenes creativos y mentores que saben reconocer su talento y dotarlo de existencia. Lo más importante aquí son las ganas de ayudar y el buen-hacer por ambas partes.

Así, basándose en el mecenazgo a jóvenes creadores, grandes profesionales del mundo del arte y la creatividad forman parte del equipo humano de este concepto. Ellos seleccionan entre los múltiples proyectos que les llegan aquellas ideas en las que encuentran un verdadero potencial y las llevan a cabo a través de un patrocinio personalizado, convirtiéndose en verdaderos mentores mientras dura todo el proceso.

Los resultados están garantizados, o por lo menos eso es lo que hemos podido ver en los Blu Days organizados en Madrid y Barcelona. En estos encuentros los becados de la primera generación Blu Room detallan en qué han consistido sus proyectos, cómo se han desarrollado y lo que han conseguido, mientras les acompañan reconocidos profesionales del sector.

Y todo esto gracias a una marca. Porque si, detrás de Blu Room se esconde una campaña de comunicación y sobre todo una gran estrategia de marketing. Pero no pensemos en esto como algo negativo, no se trata de una campaña al uso, no hay gráficas, no hay spots… es una estrategia de comunicación con forma de lanzadera de talentos, y gracias a ello, funciona. San Miguel ha sabido localizar las necesidades de gran parte de su target y ofrecer una oportunidad difícil de encontrar de otra forma en los tiempos que corren.

Entrevistamos a Ana Alonso Bahlsen, Innovation Brand Manager de Mahou-San Miguel que nos cuenta todo lo que debemos conocer de Blu Room y nos detalla las claves de este proyecto.

Blu Room, un nuevo espacio multidisciplinar destinado a artistas. Explicanos un poco en qué consiste este concepto.
El Blu Room surgió con el objetivo de apoyar a los jóvenes talentos de nuestro país ayudándoles a poner en marcha sus ideas innovadoras e implicándonos de verdad en el desarrollo de sus proyectos.

Decidimos convertirnos en patrocinadores de las mejores ideas, estudiando detenidamente todas las iniciativas que los jóvenes nos presentaban y ofreciéndoles un apoyo personalizado que realmente les ayudara a avanzar, ya fuera a modo de material, de espacio de trabajo, de colaboración con otra disciplina o de formación complementaria.

¿Por qué el nombre Blu Room?
La búsqueda de un nombre apropiado partió de una serie de premisas: debía ser corto, sencillo, fácil de recordar y tenía que hacer referencia a nuestra marca Blu, un nuevo producto de San Miguel, y al proyecto. Pensamos que el nombre debía pivotar sobre el espacio en sí mismo, que era el nexo de unión de todo. De ahí surgió Blu Room.

¿Qué tipo de proyectos acogéis?
La condición principal es que el artista sea joven. Estamos abiertos a cualquier disciplina que nos propongan, siempre que lleve detrás un proyecto sólido, con futuro.

Por nuestro espacio ya han pasado ideas relacionadas con música, moda, ilustración e, incluso, teatro, pero nos encantaría poder trabajar con muchas otras, desde videoinstalaciones hasta escultura o
street art.

¿Cómo nace Blu Room?
San Miguel acaba de lanzar al mercado una bebida especial de nombre Blu de San Miguel, dirigida a los jóvenes inquietos, activos y pioneros, que buscan una alternativa original para tomar en sus momentos de ocio. Se trata de un producto especial, diferente a cualquier otro existente en el mercado, por lo que no queríamos hacer una campaña de publicidad al uso, sino que nuestra intención era que fueran los propios consumidores quienes definieran la marca.

Al hilo de esa idea, surgió el Blu Room, no como algo puntual sino como una iniciativa sostenible en el tiempo. Queríamos explorar nuevas formas de relacionarnos con nuestros consumidores, de forma más personal, hablándoles de tú a tú.

Como nos dirigimos a un segmento muy joven, nos pareció que la mejor forma de llegar a ellos era a través de sus pasiones para que pudiesen sentirse realmente los protagonistas de nuestra marca.

¿Quién puede acercarse a Blu Room?
Hay varias maneras de acercarse al Blu Room. Como artista, cualquier joven que tenga un proyecto bien definido puede enviar su propuesta a través de nuestro Tumblr del espacio (www.bluroom.es). No importa la disciplina en la que se enmarque, pero sí es importante que la idea esté bien pensada y desarrollada y estén dispuestos a trabajar duro para sacarla adelante.

Como espectador, el Blu Room está abierto al público, por lo que cualquier persona que pase por la calle Loreto y Chicote puede entrar y conocer de primera mano lo que ocurre dentro.

El hecho de que os hayáis instalado en pleno centro de Malasaña es casualidad o tiene que ver con el espíritu del barrio.
Malasaña siempre ha sido un foco de talento joven, que se ha manifestado en épocas muy distintas entre sí. Además, hoy en día prácticamente todo lo que se está gestando en Madrid a nivel artístico tiene lugar dentro de los muros del barrio, así que no podíamos estar en otro lugar.

¿Qué beneficios les aportan a los artistas el trabajo en equipo y colaborativo del que parte el concepto Blu Room?
Les da la oportunidad de trabajar con profesionales reconocidos del mundo del arte y de utilizar recursos a los quizás no tendrían acceso por sí solos. Por otra parte, tener a su alrededor gente que trabaja en disciplinas completamente distintas a la suya puede enriquecer su proyecto, aportando un nuevo punto de vista y enriqueciendo su experiencia.

¿Qué son los Blu Days?
Los Blu Days son, por así decirlo, un “Show and Tell”. Es decir, son jornadas en las que los becados de Blu Room acuden a exponer su trabajo y su experiencia. Explican su proyecto, los retos a los que han tenido que hacer frente para poder llevarlo a cabo, y comparten con todos los asistentes sus principales aprendizajes.

El programa de estas jornadas especiales se completa con charlas impartidas por profesionales vinculados al mundo del arte, la moda, las tendencias o, incluso, de la comunicación y el marketing. En ellas, ofrecen su visión y su experiencia y aconsejan a los chicos sobre los pasos a seguir para hacer su proyecto sostenible en el futuro.

Los Blu Days son temáticos y cada uno de ellos está dedicado a una disciplina, ya sea la ilustración, el teatro o la moda. Pretendemos que sean un escaparate para los becados, pero también que tengan utilidad para la gente que asiste, gracias a un componente casi didáctico.

¿Qué proyectos se están desarrollando ahora mismo?
Actualmente, tenemos dos proyectos en marcha: la serie de retratos de Dourone y la colección de Linkin’ Dots.

Fabio López, más conocido como Dourone, se define como un ilustrador autodidacta, con un estilo figurativo y un punto surrealista. Sus obras representan la belleza de los momentos más cotidianos de la vida. Ahora, dentro del Blu Room desarrollará su proyecto Retractus III. 25 retratos de personas anónimas. Personas elegidas entre todas las que pasen por nuestro fotomatón, colocado para la ocasión dentro del Blu Room.

Linkin’ Dots es un proyecto que nace en el madrileño barrio de Malasaña, y que ahora vuelve a él para crecer. Esta marca creada por los jóvenes emprendedores Jorge Fernández-Manchón y Javier Monárriz llega al Blu Room con un producto que reinventa un objeto tan común como las gorras, y le da un carácter artesanal con una visera de madera laminada. Dentro del espacio, buscarán profesionalizar su proyecto, convirtiéndolo en una idea global con el objetivo de que pueda internacionalizarse en el futuro.

Además, hay otros tres proyectos que acaban de terminar su colaboración con el Blu Room y están cosechando los éxitos de su trabajo: el fashion film, que abría el desfile de Daniel Rabaneda en Mercedes Benz Fashion Week Madrid; la colección primavera / verano 2014, que Herida de Gato presentó en la edición de Ego de la pasarela madrileña; y la adaptación de La Llamada, la obra de teatro musical que Javier Calvo y Javier Ambrossi han reestrenado en el Teatro Lara.