Educacion moderna_Post

Un efímero análisis sobre la evolución de la educación moderna.

Recuerdo la escuela como un semillero de historias y experiencias gratificantes, amigos, maestros; sin embargo, también recuerdo que odiaba levantarme temprano por las mañanas. Odiaba la escuela, no quería ir. Recuerdo que, siendo ya mayor, recordaba que la odiaba. Tenía un amigo que decía que lo que aprendió en la escuela “fue a copiar”. Por eso hoy me siento como un niño cuando llega frente a mi un video de estos niños índigo que rompen con cualquier molde previamente conocido, y me emociono con el nivel de independencia de la matriz que estamos alcanzando. Niños prodigio ha habido siempre, en todas las generaciones, pero antes los talentos tenían que esperar hasta acabar a escuela. A veces, se trataba de una apuesta familiar que había que jugar en algún momento: la escuela o el talento.

Es imposible hacer un análisis serio de la evolución de la educación y las escuelas, sin tener en cuenta una cantidad inmensa de aspectos que tienen que ver con la sociología, la historia, la religión, la filosofía, etc,  pero como este es un análisis efímero, los daré por hechos. Yo no se de astrología, pero puedo ver que a mi alrededor los niños índigo dan lecciones de vida, dejando clara una y otra vez su propia dirección evolutiva.

Los grandes cambios que se han dado a lo largo de la humanidad, que conocemos por tradición, historia y conocimiento popular, nos llegan en forma de fechas. Pero detrás de las fechas hay grandes movimientos sociales, políticos, intentos fallidos, crisis, a veces guerras, casualidades, en fin, una historia larga y compleja. Así es como evolucionamos, lenta y complejamente. Esta actitud fresca e irreverente de los niños no puede tomarse como un antes y un después, pero plantea una postura opuesta a la de la “obediente” escuela tradicional. En su conferencia para TEDx, el joven Logan Laplante se plantea “¿por qué ser feliz y saludable no se considera educación? No lo entiendo”, aludiendo a que eso no es algo que se enseñe en la escuela.

En la conferencia de TEDx más viralizada, Sir Ken Robinson dice que las escuelas matan la creatividad. Con un agudo análisis expone las fragilidades del sistema educativo actual. No habrá sido el primero, pero sí fue el más popular. La conciencia colectiva se va modificando de a poco, hasta el punto en que ahora tenemos parejas que se encuentran de noche en su cama, analizando la posibilidad de no enviar su hijo a una escuela tradicional. Y aunque faltan opciones, cada vez habrá más.

Es sano y natural que, así como la visión de nosotros mismos cambia, cambie la forma de estudiar. Cuando se descubrió que la tierra era redonda, no alcanzaba con enseñarle a la gente que la teoría de la tortuga era falsa; el ser humano debía aún aprender mucho acerca de su propia ingenuidad. En la escuela Vittra de Suecia se aprende sin aulas, sin espacios cerrados. Las clases no están separadas por edades y cada alumno aprende a su ritmo. Sistemas sin evaluaciones, materias novedosas y una marcada inclinación por la educación emocional, están siendo experimentadas en cada vez más lugares del mundo.

A dónde nos lleve la prueba habrá que verlo, aunque una cosa es clara. El mundo cambia constantemente pero muchas veces se queda sin cuerda, y cuando coge cuerda de nuevo acelera para ponerse al día. Y últimamente está cambiando muy rápido.