Si Edward Hopper levantara cabeza y viera de qué manera su obra pictórica ha influido en el séptimo arte, seguramente no volvería a frecuentar las salas del mismo modo, incluso cuando acudía buscando inspiración a los dioses del cine negro.

Directores como Alfred Hitchcock, Terrence Malick, Sam Mendes, Wim Wenders y David Lynch, entre otros, sucumbieron a su legado, recreando algunos de los más famosos lienzos del pintor, como el onmipresente Nighthawks o House by the railroad.

Casi medio siglo después de su fallecimiento (1882-1967), un nuevo cineasta ha dado un paso más en esa intensa relación. El responsable no podía ser otro que el creador de Film Ist, Gustav Deutsch. En su nueva película, Shirley: Visions of Reality, el destacado director de la vanguardia austríaca abandona su exquisita técnica del found footage para experimentar ese circense más difícil todavía logrando una perfecta simbiosis entre cine y pintura, pasado y presente, realidad e imaginario. Una obra maestra en todos los sentidos que hará las delicias de los más estetas a través de la contemplación visual de 13 cuadros de Hopper que cobran vida en la pantalla.

Con una voz en off radiofónica que sitúa al espectador en los diferentes momentos de la historia norteamericana entre la década de los 30 a los 60 y una protagonista común, Shirley, el cineasta invita a la reflexión sobre la evolución del cine (no en vano, su musa es una actriz imaginaria) y deja al descubierto el secreto que encerraban las posturas y actitudes de aquellos personajes solitarios y melancólicos que parecían atrapados en un mundo sin salida.

Estreno en España: 30 de mayo